¡Alto la música !
El trinar de su esbelta figura triangular volvió a hacer las delicias de propios y extraños. Muy loable la labor del comité organizador presidido por el compa Rafael Domínguez Viveros –él mismo excelente arpista– junto con Horacio Tenorio, Teresa Osorio y Omar Aguilar, cuyo entusiasmo logró superar dificultades y reticencias ajenas para llevar a buen puerto nuestro tercer Encuentro de Arpistas en Xalapa. Dos días intensamente arpegiados en amable armonía entre todos los participantes, donde lo mismo gozamos del candor de la niñas del grupo de las Cigarritas que dirige el profesor Ramón Fernández Suárez en la Casa de Cultura de Alto Lucero, que boquiabiertos admiramos la extraordinaria destreza del arpa llanera colombovenezolana, magistralmente interpretada en manos de dos jóvenes virtuosos “malabarpistas” : el colombiano Jorge Corredor y el venezolano Manuel Camero. Este año tuvimos además el gusto de rendirle homenaje a un magnífico arpista terrablanquense avencindado en Xalapa, Rubén Vázquez Domínguez cuyo sabroso estilo jarocho es inconfundible. Tío Rube, es sin duda uno de los pilares de la escuela arpística veracruzana que por mérito propio ocupa un destacado lugar en el concierto del arpa latinoamericana, al igual que los maestros Juan Filobello, Alberto de la Rosa, Delfino Guerrero y muchos, muchísimos más...

El arpa en la conformación del son jarocho
El arpa es un instrumento que llegó a México, desde los comienzos de la Colonia. De hecho, el propio Bernal Díaz del Castillo en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, la menciona en manos del “Maese Pedro, el del arpa, era valenciano y murió de su muerte”, entre los primeros soldados que desembarcaron junto con Hernán Cortés. Lo interesante es que el Maese Pedro sobrevivió a la conquista y fundó una escuela de música en la Ciudad de México. Así, el arpa es un instrumento que siempre ha estado presente en la historia posthispánica de nuestro país, llegando incluso a ser uno de los más populares y utilizados en toda Nueva España. En Veracruz, el arpa es parte integral en la conformación de la música jarocha, al igual que la vihuela de mano que después evolucionó para convertirse en nuestra típica jarana jarocha. Faltan a la verdad histórica quienes pretenden hacer una distinción entre lo que llaman “música jarocha tradicional y la moderna, que es la que se toca con arpa”. La escuela arpística veracruzana que representa el maestro Rubén Vázquez Domínguez es heredera de una tradición jarocha que ya se había consolidado a finales del siglo XVIII.
Recuadro del artículo :
Merecido homenaje a Rubén Vázquez Domínguez, Tío Rube.
Nuestro 3° Encuentro de Arpistas en Xalapa, celebrado los días 8 y 9 de agosto 2009, rindió un merecido homenaje al gran arpista jarocho Rubén Vázquez Domínguez. La arpeada del sábado 8 fue un magnífico evento que transcurrió –como siempre ha sido– en un ambiente de grata cordialidad. El domingo 9, contando con la presencia del Lic. Fidel Herrera Beltrán, Gobernador del Estado de Veracruz, del Lic. David Chedraui Velasco, Alcalde de Xalapa y del Lic. Sergio Villasana Delfín, Director del Instituto Veracruzano de Cultura, Rubén Vázquez Domínguez recibió un emotivo reconocimiento por su destacada trayectoria como arpista jarocho. Acompañado de su esposa, Amada y rodeado de hermanos, hijos y nietos, tío Rube lució alegre, bromista y –por supuesto– estupendo al arpa.
“No puedo menos que reconocer que recibir este homenaje es para mí motivo de orgullo y satisfacción. Curiosa coincidencia quizás, pero precisamente el pasado día 7 de agosto de este año cumplí 65 años de edad y 50 desde que comencé, a los 15, a buscarle a los trinos y bordoneos del instrumento. Hoy en día, tengo además la satisfacción de que mi esposa Amada, a quien yo conocí en el ámbito de la música, sea mi jaranera”.
“Ahora que los hijos ya crecieron y somos abuelos, hemos retomado juntos nuestro gusto por la música. Hace cuatro años, fuimos invitados por el Dr. Sepúlveda para asistir en Durango a un evento que se llamó “Familias en el arpa”, donde coincidimos con la familia Filobello y la familia Duarte. Posteriormente me invitaron a participar en el Primer Festival Internacional del Arpa en Paraguay, donde nos presentamos nuevamente Amada y yo. Desde entonces, sin dejar de atender mis otros compromisos, hemos seguido tocando juntos. Ahora en septiembre, estamos invitados Amadita y yo para ir a Washington al Teatro de la Luna, donde se hace un festival del arpa latina y tendremos el gusto de representar a México con nuestra arpa jarocha”.
“Yo agradezco mucho la deferencia del señor Gobernador por habernos acompañado en este evento, dentro del 3° Encuentro de Arpistas en Xalapa y considero que sería muy bueno que las autoridades de la cultura en nuestro Estado, voltearan hacia este comité organizador que le ha echado todas las ganas del mundo y no ha contado con todos los recursos necesarios, más que nada para solventar los gastos de las personas que nos visitan desde el extranjero. Como este año fue el caso de los talentosos compañeros Jorge Corredor de Colombia y Manuel Camero de Venezuela, cuya calidad musical dio un enorme realce al encuentro”. El esfuerzo ha sido verdaderamente enorme y realmente disfrutamos mucho este 3° Encuentro, porque como dijo en su momento el pequeño Martín Barahona Correa de tan sólo seis añitos... el arpa no va a desaparecer.
¡que siga la música !
Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura.



