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De la vihuela de péndola a la guitarra de son


¡Alto la música !

La música polifónica española profana del siglo XVI, incluye “fantasías para vihuela”. En aquella época el término vihuela, derivado del latín “viola”, abarcaba varios instrumentos, entre ellos el laúd, la guitarra y la llamada vihuela de mano. Se decía vihuela de mano por ser tañida con los dedos, para diferenciarla de la vihuela de arco que después será el violín, la viola da gamba (literalmente vihuela de pierna), y la vihuela de “péndola” o “pluma”. La vihuela es la respuesta española ante la popularidad del laúd que no pierde vigencia sino hasta finales del siglo XVI. En la España de los Reyes Católicos, recién salida de la dominación árabe, se da un proceso de "castellanización", esto explica por qué no existe música hispana impresa para laúd y sí para vihuela.
Corona-Alcalde comenta que :“En los siglos XVI y XVII la vihuela o “vihuela de mano” como también se le nombraba en algunas partes, era el instrumento más popular en España y en sus zonas de influencia como Nápoles y las colonias americanas”. El largo proceso de definición de la “vihuela de mano”, pasó –como es de esperarse– por diferentes búsquedas, las cuales a su vez incluyeron distintas encordaduras. Una de las más antiguas fue la vihuela de cuatro órdenes. Sobre la afinación de las vihuelas, Rodrigo de Zayas establece que :“las vihuelas del siglo XVI se afinaban exactamente como la guitarra moderna salvo las terceras que se afinaban un medio tono más abajo. Partiendo pues desde las sextas o graves : dos cuartas, una tercera mayor y otra vez dos cuartas”.La afinación que describe de Zayas se refiere a la vihuela de cinco órdenes del siglo y es precisamente una de las formas más antiguas para afinar las jaranas jarochas.
 


Las guitarras de son

En el aspecto morfológico, las guitarras de son comparten con las jaranas jarochas muchas similitudes, principalmente por el hecho de ser instrumentos escarbados de un tablón de madera ; pero desde el punto de vista de la técnica de ejecución su origen nos remite al laúd español del siglo XV o vihuela de péndola. Las guitarras de son se tocan con la ayuda de un plectro, generalmente hecho de cuerno de toro, que se sostiene entre los dedos de la mano que agita las cuerdas al tiempo que la otra va marcando nota por nota la línea melódica. Es precisamente por el empleo de dicho plectro, también conocido como púa, espiga, pluma o plumilla, que la guitarra de son se deriva de la familia de las vihuelas o laúdes que incluye múltiples variantes, desde el oud árabe hasta el bajo de espiga europeo y la vihuela de péndola. Una de las características del son jarocho es la inexistencia de un consenso sobre aspectos fundamentales de la música. En efecto, prevalece una multiplicidad de enfoques que llegan incluso a ser antagónicos entre si. No deberá entonces sorprendernos que tampoco exista una única clasificación que determine los nombres y los tamaños de la guitarras de son.

Recuadro del artículo

La familia jarocha de las guitarras de son incluye, desde el más agudo hasta el más grave, básicamente los seis instrumentos siguientes : primerita, punteador, jabalina, guitarra de son, requinto jarocho y guitarra leona o bocona. Veamos a continuación algunos aspectos específicos de cada uno de ellos :

– Primerita o requinto. Mide aproximadamente 60 o 65 cm de largo, con un largo de cuerda vibrante o tiro que varía entre 35 y 40 cm. Equivale en timbre a una jarana primera, pero se usa para “puntear” la melodía.

– Punteador. Se usa sobre todo en las serranías de los tuxtlas. Consta de cuatro órdenes de cuerdas dobles. Mide aproximadamente 70 cm de largo con un tiro de cuerda que varía entre 52 y 54 cm. Es muy común que el punteador lleve los dos órdenes más agudos octaveados.

– Jabalina. Mide aproximadamente 70 o 75 cm de largo con tiro de cuerda que varía entre 52 y 56 cm. Con cuatro órdenes sencillos, es un instrumento de forma alargada y poco acinturada. Su clavijero es más pequeño que el de la jarana.

– Guitarra de son. El término “guitarra de son” se utiliza tanto en el son serrano como en el llanero. Puede variar de tamaño de un constructor a otro. Tiene cuatro órdenes sencillos y es el cordófono más importante de la familia jarocha de los instrumentos punteados, por lo que le da el nombre genérico.

– Requinto jarocho o requinto cuatro. Es muy probable que el uso del término “requinto” se haya acuñado en el D.F. en referencia al instrumento homónimo que se usa en los típicos tríos de bolero mexicano. Sin embargo, sabemos por el testimonio que nos dejaron músicos mayores, que el término requinto ya existía en el ámbito geográfico jarocho desde por lo menos comienzos del Siglo XX. El requinto cuatro es una estilización de la guitarra de son con un acabado tipo guitarra sexta.

– Leona o bocona. Es un cordófono cuya caja de resonancia puede llegar a medir hasta 20 cm de profundidad, pero que tiene en cambio un brazo relativamente pequeño, ya que por lo general no incluye los 12 trastes que suele tener el diapasón de las demás guitarras de son y las jaranas jarochas. De sonido potente y grave, su función musical es la de llevar los bajos. Sabemos que existen otras variantes y también otros nombres que no hemos mencionado, sin embargo este recorrido por las seis variantes principales de la guitarra de son jarocho, sin ser exhaustivo, sí brinda un panorama general.

¡que siga la música !

Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura.

andrescimas@gmail.com