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Definiciones y afinaciones de la jarana jarocha


¡Alto la música !

El término “Jarana” no se incluye en el Diccionario de Autoridades (1724-1739) ; en cambio sí aparece –consignado como “de origen incierto”– en la versión actual de la Real Academia Española (Vigésima segunda versión) : “Jarana. (De or. Inc.). 1. f. coloq. Diversión bulliciosa y alborotada. 2. f. coloq. Pendencia, alboroto, tumulto. 3. f. coloq. Trampa, engaño, burla. 4. f. C. Rica, El Salv., Hond, y Nic. Deuda (ll obligación de pagar). 6. f. Méx. Instrumento de cuerda parecido a una guitarra pequeña”. En México tiene además otros significados. En Yucatán, por ejemplo, se le llama jarana tanto al género musical coreográfico, como a la fiesta misma. “Jarana” según el diccionario quiere decir jolgorio, bullicio, diversión ruidosa de la gente del pueblo. En la época de la Colonia, durante los siglos XVII y XVIII, en la península de Yucatán, los españoles y criollos solían decir despectivamente cuando empezaban las fiestas populares, “ya empezó la jarana”. Como parte del espíritu reivindicativo que prevaleció a raíz de la Independencia, en Yucatán se le llamó jarana a la fiesta, que hoy en día se ha convertido en emblemática de ese Estado. Bajo ese mismo criterio, en Veracruz el término jarana se despojó de su connotación peyorativa, para convertirse en el nombre del instrumento jarocho que se derivó de la vihuela de mano renacentista. La jarana jarocha es el cordófono fundamental para la ejecución de los sones en la porción centro y sur de Veracruz. Es el instrumento principal para acompañar el canto, aunque también hay pregoneros que tocan el arpa o la guitarra de son.

Portada del Primer Libro de Canciones de Guillaume Morlaye, laudista francés, publicado en 1552

El largo proceso de definición de la “vihuela de mano”, pasó –como es lógico– por diferentes búsquedas, las cuales a su vez incluyeron distintas encordaduras. Una de las más antiguas fue la vihuela de cuatro órdenes. En el siglo XVI, los nombres de los instrumentos solían emplearse indistintamente para referirse al laúd, la vihuela y la guitarra. Los Tres Libros de Música para Vihuela de Alonso Mudarra (1510-1580) aluden a una vihuela de cuatro órdenes, sin embargo no sabemos cómo estaba encordado dicho instrumento. Entre las posibles combinaciones que pudo tener esta vihuela con sus cuatro órdenes, una de las más populares es la que se observa en el Primer Libro de Canciones. Gallardas y Pavanas, escrito por el laudista francés Guillame Morlaye ; impreso en 1552, en Paris, Francia (ver imagen).

Variabilidad en las afinaciones de las jaranas

Así como no hay un tamaño uniforme para las jaranas, tampoco existe una afinación única. De hecho la afinación ha variado considerablemente en las últimas décadas, debido entre otras cosas a la llegada del nylon, material mo-derno que desplazó a la encordadura antigua, la cual todavía hacia los años cuarenta del siglo pasado era necesariamente de cuerdas de tripa. Fue hacia 1950 que se comenzó a comercializar en México el uso de la cuerda de nylon para pescar. Supongamos por otra parte, que ya para 1650 en Veracruz se había decantado el perfil del mestizaje musical de los que después serán conocidos como sones jarochos, todavía quedan trescientos años durante los cuales se usaron las cuerdas de tripa. Trescientos años en que los jarochos fueron desarrollando una serie de afinaciones diferentes, cuya terminología –no deberá sorprendernos– variaba entre los propios músicos. Han llegado hasta nuestros días, diversos testimonios, algunos mejor documentados que otros, sobre aquella gama de afinaciones. Veamos algunos ejemplos : la jarana encordada con tripa se podía afinar “por mayor o por cuatro”, “por menor o por dos”, “por chinalteco”, “por bandola”, “por media bandola”, “por variación”, “por variación obligado” o “por tonos robados”. Cabe recalcar que un mismo nombre podía corresponder a diferente manera de afinar el instrumento dependiendo de cada músico. Al introducirse la cuerda de nylon, aquella variabilidad de afinaciones se perdió, por la sencilla razón de que el nylon no permite la misma flexibilidad que tenía la tripa. Es por ello que un jaranero actual procura no modificar la afinación de su instrumento para mantenerlo estable. En tal sentido, llama la atención el discurso “rescatista” del movimiento jaranero, con respecto de la supuesta “afinación antigua”. Hoy en día, con las cuerdas de nylon, muchos jaraneros utilizan como única, la afinación “por cuatro” que lleva cuerdas sencillas unísonas en los extremos ; y la consideran como la “afinación tradicional o antigua”. La realidad es que afinarse “por cuatro” y cuando mucho recurrir como segunda opción a la afinación “por dos”, no se puede comparar con aquel complejo sistema de cambios de afinación que desarrollaron los músicos jarochos con las cuerdas de tripa. Aunque pueda aparentar cierta “autenticidad” decir que hoy se toca jarana jarocha con “la afinación antigua”, en términos tanto históricos como musicales, esta afirmación es simplemente falsa.

¡que siga la música !

Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura.

andrescimas@gmail.com