¡Alto la música !
Puedo con gusto decir, como maestro de educación primaria, que mi profesión me ha dado grandes satisfacciones. Ha sido generosa conmigo la vida y estoy agradecido. He aprendido mucho y mucho también he recibido por parte de la sociedad de mi región, dando clases en Arroyo de Chilares, municipio de Juchique de Ferrer, en Zaragoza, en Santa Clara, en Arroyo Hondo y desde luego también aquí en Misantla que es nuestra cabecera municipal. Me parece entonces muy digno, poder retribuirle a la misma comunidad algo de lo mucho que uno ha recibido en este intercambio de saberes. Así, por ejemplo tuve durante 15 años una orquesta infantil con teclados y la música se escuchaba muy instrumental. Hemos tenido también grupos de música tanto tradicional como latinoamericana. Hicimos un ballet folclórico en la escuela primaria “Lic. Benito Juárez” de Arroyo Hondo que bailaba con música tocada en vivo por los propios músicos de la comunidad. Mi vida es la enseñanza y también la música, la pintura y la cerámica.
Tresillo y marimbol
Los misantecos vivimos en una región privilegiada ya que al norte tenemos la cultura huasteca y al sur la música jarocha ; así que nosotros recibimos la influencia de ambas expresiones. Ser y buscar la raíces huastecas y jarochas es al fin y al cabo revindicar nuestras propias raíces mestizas tripartitas veracruzanas. En tal sentido, yo conservo el grato recuerdo de un tresillero muy reconocido aquí en la región que se llamaba don Pedro Apango. Él contagiaba alegría con su manera tan bonita de tocar en su tresillo los sones afrocubanos aquellos de la época del Trío Matamoros, acompañado de guitarra y marimbol... En este momento intercede en la plática nuestro querido amigo Miguel Utria, escultor originario de Yecuatla : “Fíjate que yo recuerdo que de niño la mamá de mi madrina era ropera, y yo varias veces la acompañé en su venta por esta zona, anduvimos por el Tordo, Santa Clara, Arroyo Hondo y más. A mí me impresionó mucho ver como la gente de aquel entonces se juntaba para hacer su fiesta que le llamaban fandango. Se ponían a bailar teniendo como único instrumento un marimbol. Recuerdo a una viejecita muy morena y de pelo crespo que decía “comadrita, comadrita, ¡qué rete-bonito suena el marimbol ! Era muy divertido”.
Músicos desde pequeños
El profesor Israel Estrada es un músico que se ha dedicado a lo tradicional y además es laudero. “Resulta que en el ámbito de la música tradicional, no siempre se encuentran los instrumentos en las tiendas comerciales. Esto me ha llevado a elaborarlos, no solamente para nuestro grupo junto con mis hijos Julio y Luis, también para otros músicos. Desde pequeños, mis hijos han estado relacionados de forma natural con la música en familia. Algo muy importante es que ellos tienen también acceso a la música culta. Estudian el violín y el contrabajo. Así, su formación musical abarca tanto lo académico como lo tradicional. Finalmente la música es una sola y lo que ellos aprenden con respecto de la ejecución de un instrumento clásico, indudablemente también favorece su desempeño dentro de lo tradicional. Con mis hijos hemos formado el grupo Son Estrada con el que interpretamos tanto huapangos huastecos como sones jarochos y algunas piezas latinoamericanas. La cultura es un bien universal y es muy bueno poder compartirla con los demás, partiendo desde el propio ámbito de la familia.
Los frutos del esfuerzo
Hace muchos años cuando la música era totalmente acústica, en nuestras comunidades también se bailaba el fandango y desde luego había versadores y músicos que tocaban la jarana ; entre ellos varios familiares nuestros, como mi tío Marcos y el papá de mi tío, el maestro Julio. Aquella música se perdió, por lo que ahora es motivo de satisfacción el que se esté retomando aquí en Misantla esa costumbre de antaño. Los martes y los jueves tenemos el taller de fandango con niñas y niños que imparte el maestro Miguel Ángel Fernández ; y a la par tenemos otro de son jarocho en el que participan tres grupos : Son Estrada, Son Puloq que encabeza el maestro Gerardo Santiago y Son Carrera, grupo en el que nos ha respaldado el Dr. José Luis Arauz desde Xalapa. Nos interesa fomentar los sones jarochos involucrando no solamente a la niñez, es necesario que se incorporen los jóvenes y ¬¬–por supuesto–¬ también la gente de mayor edad ; de esa manera todos podemos convivir en un ambiente sano que es hoy en día tan importante para encauzar a nuestra juventud lejos de los malos hábitos. Es precisamente por eso que nos sentimos muy orgullosos por el fandango que tuvimos el pasado sábado 1 de mayo, en la plazoleta de los hermanos Martínez Gil –por el monumento en su memoria como destacados músicos misantecos, íconos de la música romántica en México¬– donde, acompañados de sus papás y abuelitas, los niños de nuestro taller de fandango se presentaron por primera vez en público. Fue para todos muy emocionante y en particular daba gusto ver la alegría de las abuelitas, reviviendo aquellos tiempos de fandango ahora con las nuevas generaciones. A su vez, los jóvenes participan espontáneamente como parte de su propia búsqueda de identidad ; y al encontrar respuesta en el fandango, están muy animosos con toda su energía. Ellos todavía tienen mucho por desarrollar y para nosotros es un verdadero placer impulsarlos para seguir adelante con nuestra música tradicional. Además, los papás saben que pueden estar tranquilos ya que cuando sus hijos están en el fandango o tocando el son con nosotros, conviven en un ambiente sano, sin vicios. Yo me siento muy orgulloso de los niños y de los jóvenes misantecos que están viviendo con mucho entusiasmo el son. Este fandango es sin duda la culminación de un esfuerzo conjunto muy positivo para todas nuestras familias.
¡que siga la música !
Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura.
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