¡Alto la música !
En el marco de las conmemoraciones históricas del 2010, el proyecto Testimonios Jarochos se ha dado a la tarea de preparar un colección editorial que consta de cuatro libros inéditos, relacionados con la historia y la evolución de las músicas jarochas. Dicha colección consta de los siguientes títulos, dos de los cuales son autoría de quien esto escribe. Historia y Fandango ofrece un compendio de textos de época 1845-1946, realizado por la Mtra. Irene Vázquez Valle. Con el son en Boca, es la traducción al español de una tesis doctoral escrita en 1979, por el etnomusicólogo Daniel Sheehy. Por su propia voz, presenta 21 entrevistas con músicos y decimistas jarochos, algunos de los cuales ya fallecieron. El cuarto de estos libros se titula Las músicas jarochas, ¿de dónde son ? Un acercamiento etnomusicológico a la historia del son jarocho. Se trata de un extenso estudio sobre el origen y el desarrollo de este género, cuyo proceso de redacción abarcó los últimos 16 meses, arrojando como resultado un texto distribuido en 15 capítulos, a lo largo de 800 páginas en las que se incluyen 41 partituras y más de 500 imágenes. En realidad, el libro se comenzó a gestar desde hace ya 28 años, cuando tuve la oportunidad de participar como ponente en el Primer Encuentro Nacional de Etnomusicología que se llevó a cabo en la Ciudad de Puebla en 1982. Partiendo del reconocimiento de que es indispensable tener presente nuestro pasado, para encarar el futuro en un mundo cada vez más globalizado, este estudio analiza el auge actual del son jarocho y su permanencia a futuro. Habiendo concluido en este mes el cuarto título, ha quedado ya lista para su publicación en el presente año nuestra colección. Esperemos que así sea.
¿Hacia dónde vamos ?
El son jarocho es un género musical que actualmente tiene una inusitada cantidad de seguidores, tanto dentro como fuera del Estado de Veracruz e incluso en el extranjero. El arpa jarocha ocupa un digno lugar en el concierto de la música latinoamericana. Los grupos jarochos más conocidos forman parte del catálogo musical de importantes compañías disqueras y se presentan en grandes festivales de música del mundo entero. Resulta entonces lógico suponer que por estar viviendo actualmente un auge, las músicas jarochas, tienen asegurada su permanencia ; y es cierto, el son jarocho no está en peligro de extinción. Sin embargo, antes de cantar victoria, es necesario entender que existe una sutil pero profunda diferencia entre el auge actual del son jarocho y su permanencia como el legado cultural que con tanto esfuerzo y sufrimiento por parte de las generaciones ha logrado llegar hasta nuestros días. La pregunta es si las nuevas generaciones de músicos serán capaces de transmitirle a sus nietos el son jarocho, sin que éste pierda los rasgos esenciales que lo definen como un género distintivo ; o si por el contrario, después de haber pasado por sus manos, el son que ellos leguen a sus sucesores sonará tan distinto que ya no se parezca, o muy poco, al de nuestros abuelos.
Recuadro del artículo :
Suena a México su son
Como parte de las conclusiones a las que llega el libro Las músicas jarochas, se incluyen las siguientes décimas tituladas Suena a México su son :
1
En un crisol que es morocho,
indio, español, tripartita,
la historia se dio una cita
para formar lo jarocho.
Mas hoy nos causa trasnocho
discernir cada ingrediente,
pues si bien está presente
la mezcla, por su linaje
lo jarocho es mestizaje
con indígena cimiente.
2
Lo que en décima se expresa
es que en cuestiones de raza
–siendo una fusión su traza–
nunca puede haber pureza.
Es la suma la riqueza
con que el jarocho congenia
y en su son se las ingenia
por su consanguínea herencia,
para evocar esa esencia
prehispánica primigenia.
3
Se añadirán, desde luego
entrando por Veracruz,
el ingrediente andaluz,
el extremeño, el gallego.
En su colonial trasiego,
ya lo mesoamericano
se mestizará en lo hispano
que Nueva España fundó
y la Independencia vio
erigirse mexicano.
4
Fue tanta la explotación
del indio colonizado
que pronto se vio diezmado
y al borde de la extinción.
Buscando una solución
Europa con prontitud,
la encontró en la negritud
por ser raza resistente
y organizó un “excelente”
negocio : la esclavitud.
5
El negocio prosperó
en beneficio de España,
que tomó como patraña
lo que el negro padeció.
El Vaticano avaló
la esclavitud por “legal” :
negro, indio o animal
todos son iconoclastas
y en la sociedad de castas
dan su servicio “real”.
6
Este muy breve recuento
de su origen y memoria,
es el lugar en la historia
que el jarocho clama al viento.
Y al pregón su sentimiento
no suena a música hispana,
tampoco suena africana ;
suena a México su son,
legado de tradición
jarocha veracruzana.
¡que siga la música !
Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura.
andrescimas@gmail.com



