¡Alto la música !
En 1973, para llegar a Tlacotalpan el río Papaloapan se cruzaba en panga. Esa embarcación como plataforma para transportar automóviles, autobuses de pasajeros, tractores y demás vehículos. La panga era toda una aventura. En cada viaje tenía uno la impresión de que los cables de acero que la guiaban, estaban a punto de romperse. El último cruce se hacía al atardecer. Entonces, aquellos destartalados autobuses llegaban escandalosamente a una pequeña población, cuyo alumbrado público se limitaba a unas pocas cuadras del centro. Eso hacía que en Tlacotalpan las noches estrelladas lucieran particularmente hermosas y nostálgicas. Todo era humedad y el aire se enmohecía de recuerdos. Por esas fechas, la tradición musical jarocha local estaba muy relegada : no había fandango y los sones prácticamente no se escuchaban. Solamente existía el Conjunto Tlacotalpan dirigido por don José Aguirre Vera, “Biscola”. Un estupendo requintero, al que tuve la oportunidad de conocer en 1972 en el D.F., gracias a mis hermanos mayores. Fue precisamente “Biscola”, en Tlacotalpan, quien me puso mi primera jarana en las manos y me enseñó los primeros sones. El Conjunto Tlacotalpan lo formaban además de don José, su hijo Andrés Aguirre Chacha a la jarana y Evaristo Silva Reyes “Varo” al pandero, después se integraría Cirilo Promotor Decena ; recientemente galardonado con un premio Nacional.
Aquel grito casi desesperado
En 1978, a instancias del arquitecto Humberto Aguirre Tinoco, un grupo de amigos entre los que se cuentan el músico Salvador “el negro” Ojeda, el orizabeño Felipe Oropeza Alor y Graciela Ramírez Orozco de Radio Educación y Radio UNAM respectivamente, y otras personas más, decidieron dar promoción a Tlacotalpan, por lo que organizaron un evento musical llamado Primer Concurso de Jaraneros en Tlacotalpan, Veracruz. Se realizó en el marco de las fiestas patronales de la Candelaria de 1979 y fue divulgado por Radio Educación en cadena nacional. En aquel entonces, la idea era dar a conocer ese bello rinconcito de patria que se encontraba sumido en el olvido y para atraer al turismo se lanzó un slogan publicitario que invitaba al visitante a venir a conocer “la cuna del son jarocho”. El mote que inicialmente había surgido como un grito casi desesperado para llamar la atención hacia un Tlacotalpan prácticamente desconocido, fue proclamado –un poco a la ligera– con fines turísticos. Radio Educación gozaba ya de un importante auditorio, sobre todo en el área metropolitana de la Ciudad de México, de tal suerte que poco a poco la fama de Tlacotalpan como la supuesta cuna del son jarocho, a fuerza de repetirse una y otra vez, fue adquiriendo tintes de veracidad. Así, de ser un sobrenombre lanzado “al aire”, terminó convirtiéndose en una más de las leyendas de la Perla del Papaloapan. Hoy en día, sabemos que el surgimiento de las músicas jarochas no obedece a un único lugar en un sólo momento. En 1980 hicieron un segundo concurso. La realidad es que el hecho de otorgar premios a los ganadores de los tres primeros lugares, había generado descontento entre los propios músicos concursantes. Los organizadores, principalmente el Arquitecto Humberto Aguirre Tinoco, se dieron cuenta de que el concepto de concurso no correspondía con su propósito, que era el de impulsar el gusto por la música jarocha, y para el tercer año dejó de ser concurso convirtiéndose en un encuentro ; que es como se le llama desde entonces...
Resurgimiento después de las inundaciones
En este 2011, Tlacotalpan vuelve a resurgir dignamente altiva después de las peores inundaciones de su historia –peores incluso que aquellas tristemente legendarias de 1944 y 1969– para celebrar con bombo y platillo su tradicional Fiesta de la Candelaria. Erigida como un nuevo símbolo de la vital alegría de los veracruzanos y detonador de la apuesta al sector turístico por parte del gobierno del Dr. Javier Duarte de Ochoa, nuestra querida Perla del Papaloapan celebrará, desde una nueva visión más plural e incluyente, un copioso festejo jaranero que se desarrollará simultáneamente en diversos foros. Los visitantes podrán así disfrutar muchas de las múltiples expresiones musicales jarochas que hoy en día constituyen un valioso tesoro de nuestra cultura veracruzana. Felicidades a nuestros amigos tlacotalpeños por los gigantescos esfuerzos que han hecho, al igual que tantos otros valerosos compatriotas en diferentes regiones del Estado, también catastróficamente inundadas durante agosto y septiembre del año pasado. Esfuerzos en su momento puntualmente encabezados por el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán al final de su sexenio, y que ahora cuentan con el decidido respaldo por parte de los distintos niveles de gobierno. “La Perla del Papaloapan, vuelve a recobrar su brío, vibrando en su caserío los sones que nos atrapan. Sus dolores se traslapan pues ya sin fruncir el ceño, con el semblante risueño se yergue con pundonor, al embrujo del sabor de su son tlacotalpeño”. Enhorabuena. Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura. Que siga la música.
¡que siga la música !
Testimonios Jarochos es una investigación etnomusicológica del Instituto Veracruzano de Cultura.
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